Los mecanismos fisiopatológicos que conducen desde el estrés hacia la demencia estarían mediados por un aumento crónico de los niveles de cortisol, resistencia a la acción de la insulina e inflamación crónica que, mediante procesos neuroendocrinos, favorecerían la degeneración del hipocampo.
El cuidado de un familiar con demencia es una experiencia vital que origina un considerable estrés que acaba produciendo un aumento de la incidencia de demencia y depresión. Sin embargo, no hay estudios que evalúen la prevalencia de deterioro cognitivo y/o depresión en cuidadores principales de pacientes con demencia.
Por esta razón, un equipo de investigación del CRE de Alzheimer (CREA) formado por el neurólogo Francisco Javier Gay Puente, la geriatra Elisabet Sánchez García, la psicóloga Rebeca Cáceres Alfonso y el neuropsicólogo Enrique Pérez Sáez, ha realizado estudios e intervenciones tanto en los pacientes con demencia como en sus familiares con el objetivo de lograr la detección precoz de la existencia de deterioro cognitivo y/o depresión en los cuidadores mayores de 65 años de los pacientes del CREA, así como de evaluar la prevalencia del deterioro y/o depresión en estos cuidadores
Una vez analizados los resultados, la conclusión principal del estudio es que la prevalencia de depresión y posible deterioro cognitivo en cuidadores de pacientes con demencia es alta. En este sentido, los profesionales del CREA señalan que es importante mantener un alto índice de sospecha y estar atento a la presencia de posibles síntomas psicológicos y cognitivos en los cuidadores ancianos de personas con demencia.
Artículo completo:
https://colaboracion.imserso.es/entornoColaboracion/view/artefact.php?artefact=643&view=110
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