Los cigarrillos electrónicos ¿un 'arma' segura contra el tabaco?
- La comunidad científica sigue debatiendo los beneficios de estos productos
- Hay dudas sobre la independencia de los estudios que evalúan su seguridad
- Las compañías tabaqueras financian estudios para avalar este producto
Todo apunta a que la nueva directiva eurola comunidad científica sigue debatiendo los beneficios del producto
electrónico. "Realmente no hay estudios firmes y serios que demuestren su
ventajas y, lo más importante, su seguridad", señala Francisco Rodríguez Lozano,
presidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT).
Una investigación publicada en la "revista científica más prestigiosa en
cirugía torácica, 'Chest', describía lesiones pulmonares relacionadas con el
e-cigarrillo [...] No sabemos qué llevan (unos tienen nicotina y otros no, no
están etiquetados ni regulados) ni cómo afectan en la salud del consumidor, así
que no deberían autorizarse hasta que no haya más información sobre su
seguridad", argumenta este experto español.
El problema, agrega, es que hay muchos intereses por medio. "En EEUU,
las empresas de tabaco tradicional están empezando a introducirse en el
mundo de los cigarrillos electrónicos, aparecen en anuncios de
televisión con nombres muy parecidos a las marcas habituales. Hacen propaganda
del cigarro tradicional a través del electrónico".
Lobbies de la industria tabaquera
Los intereses comerciales son muy fuertes y de ahí que muchos de los ensayos
desarrollados a favor de los e-cigarrillos estén financiados por empresas que
trabajan en el sector. Sin ir más lejos, el trabajo de 'PLoS ONE' está en parte
financiado por una compañía que se lucra de la venta de cigarrillos
electrónicos.
Al parecer, nada sorprendente. Según cuentan tanto el presidente de la CNPT
(Rodríguez Lozano) como el vicepresidente, Francisco Camarelles, el equipo de
Polosa es muy conocido por su persistencia en demostrar las 'virtudes' del
producto electrónico. "Este grupo italiano y otro estadounidense han bombardeado
a todos los diputados del Parlamento europeo para incluir el e-cigarrillo como
producto médico [...] Está habiendo mucha presión", subrayan.
De momento, insisten los especialistas españoles, "nuestro posicionamiento es
claro: No sabemos lo que tiene el cigarrillo electrónico y, por lo tanto, son
necesarios estudios independientes y serios que demuestren su eficacia y su
seguridad". Mientras tanto, "este dispositivo no debería usarse para dejar de
fumar". Hay otros productos que sí se pueden comprar en las
farmacias (chicles y parches de nicotina o medicamentos con receta
médica) que "han demostrado su eficacia para paliar el 'hambre' de nicotina y
aliviar el deseo compulsivo de fumar". Hoy por hoy, al menos en España, la venta
de los e-cigarrillos está en terreno de la alegalidad, matizan.
La directiva europea está en proceso para su aprobación. De
hecho, "ahora se encuentra en fase de enmiendas", detalla Rodríguez Lozano.
Algunos grupos apuestan por la venta libre de los e-cigarrillos, otros por que
entren en la legislación sobre medicamentos y otros prefieren dejarlos bajo el
ámbito directo del tabaco (ahora no se consideran tabaco) y que se comercialicen
con autorización previa". El próximo 10 de julio se votarán las propuestas y,
después, el acuerdo deberá pasar por el Parlamento. Habrá que ver también cómo
se pronuncia la agencia reguladora de medicamentos y productos sanitarios en
EEUU, la FDA, al respecto.
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